Jamás pensé que pudiese dedicarme a algo que me gustase tanto.
Hoy me gustaría hablaros de como llegué al mundo del tatuaje. Desde pequeña me encanta dibujar y crear… Y cualquier cosa que tenga que ver el arte. Incluso pensé durante un tiempo dedicarme a la historia del arte o hacer la carrera de Bellas Artes. Sin embargo, el mundo en el que vivimos nos suele hablar más de productividad, consumismo… capitalismo en general. Y nos hace creer que dedicarse a algo artístico es una utopía casi imposible de lograr. Y así me lo creí yo, por eso estudié Bioquímica y Ciencias Biomedicas en la Universidad de Valencia. No nos equivoquemos, simpre he tenido una curiosidad por saber el funcionamiento de todo y mi carrera me encantó. Resolvió muchas de mis preguntas y aprendí mil cosas increíbles, pero también pude aprender que una bata de laboratorio no iba a ser mi ropa de trabajo.
Justo cuando estaba a mitad de carrera y tienes que empezar a pensar en cual será el próximo paso se me ocurrió la idea de hacer un curso de handpoke, algo muy trivial, sin aspiraciones más allá que hacer unos cuantos tatuajes a mis amigos y poco más. Lo que yo no esperaba es tan buena acogida de parte de la gente. Empecé a tatuar a amigos y conocidos, abrí un instagram por ir viendo mi progreso poco a poco. De hecho el nombre de Bunnytatus, se me ocurrió porque ese verano un amigo y yo no dejabamos de cantar una canción que mencionaba a Lola Bunny. Y como algo provisional decidí poner el nombre Bunnytatus, pero terminó gustandome tanto que lo hice mi marca e identidad como tatuadora. ¿Todo es por algo no?
Fue un poco más adelante cuando unos amigos me regalaron la máquina de tatuar. A decir verdad, no sé cuanto hubiese tardado en comprarla yo misma o si la hubiese comprado alguna vez siquiera. Ya os digo, no pensaba que esto fuese mi futuro, lo hacía por amor al arte. De hecho tardé unos meses en atreverme a montarla y empezar a tatuar con ella. Pero cuando lo hice… ¡Todo empezó a rodar solo!
Seguí subiendo mis tatuajes a instagram y la gente empezó a pedirme citas… Y aún así seguía sin creermelo. Hasta que poco a poco empecé a ver cuanto me gustaba, empecé a ver una posibilidad de dedicarme a algo que me permitiese hacer algo que realmente amo, donde me siento 100% yo. Donde puedo ser creativa y disfrutar haciendo lo que hago. Entonces fue cuando empecé a apostar por mí, a trabajar duro. Me formé como tatuadora a la vez que terminaba mi carrera de Bioquímica y todo cogió forma en mi trayectoria profesional como tatuadora con mucho esfuerzo y mucho apoyo por toda esa gente que creyó en mí desde el inicio. Y no puedo estar más agradecida a todos vosotros. Porque si vosotros no me hubieseis escrito ese mensaje para que os hiciese un tatuaje… No sé si yo me hubiese creído capaz de convertirme en lo que soy ahora. Así que gracias, gracias gracias!
Os dejo la foto del primer tattoo y del último hasta la fecha :)
